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| | .Portada |  Hospital de Clínicas Caracas Una empresa de salud que se adelanta al futuro Mediante trabajo, creatividad e innovación, esta institución ha logrado posicionarse como una importante empresa prestataria de servicios de salud en Venezuela y en el resto de Latinoamérica Cuando en 1985 el Hospital de Clínicas Caracas (HCC) abrió sus puertas el futuro era incierto. La institución tuvo que enfrentar una grave crisis económica que requirió, según palabras del presidente de su Junta Directiva, Alexis Bello, de mucho trabajo y creatividad. Pero tras unos doce años de recuperación progresiva, hoy en día el HCC es una empresa solvente, saneada, con un gran prestigio y además un polo de desarrollo y de tecnología único en Venezuela, y quizás en Latinoamérica. De hecho, esta rankeada dentro de la 100 Top Companies 2005 de Business Venezuela. “No solo somos un paradigma en Venezuela, sino en el exterior. Estamos aliados con otros hospitales topes de Latinoamérica como son La Fundación Santa Fe en Bogota-Colombia, el Hospital Metropolitano de Quito-Ecuador y la Clínicas Las Conde en Santiago de Chile”, explicó Bello. Esta alianza implica un intercambio permanente de información, docencia y procedimientos administrativos y la idea es que esta unión se extienda a otras instituciones de este tipo en el continente. De esta manera, “estamos apostando al éxito de las instituciones privadas prestatarias de servicios de salud emblemáticas en América Latina”, destacó Bello. El HCC ha tenido siempre la visión de posicionarse como un hospital de cuarto nivel, que es el máximo grado de un centro hospitalario, que implica una alta calidad no solo en todo lo relativo al área asistencial, sino también a la docente y de investigación. Tecnología de punta En el camino para alcanzar esta alta meta, el HCC ha trabajado al punto de contar actualmente con uno de los más refinados parques tecnológicos en salud, único no solo en el país, sino en el Caribe y América Latina, según informó Bello, médico cardiólogo con más de 15 años dirigiendo la institución. Para ello han invertido constantemente en equipos e infraestructura, y recientemente, como parte de su plan estratégico 2004-2006, esta inversión alcanzó aproximadamente 40 millones de dólares. Esta constante actualización y modernización hace que hoy en día el HCC sea el primer hospital digital de América Latina, donde toda la imagenologia esta digitalizada y que cuenten con el primer quirófano digital OR1. Además cuentan con uno de los dos servicios de transplante de medula ósea existentes en el país y con la primera gamma cámara para medicina nuclear única en su tipo a nivel nacional. Recientemente han instalado el primer PET-CT (Positron Emission Tomography) para diagnostico de cáncer único en la región, y están montando el Trilogy (Image-Guided Radiation Therapy and Stereotactic Applications) que es radioterapia de alta dosificación con un sistema para radio cirugía que se espera estar inaugurando en junio, y adquirieron el primer citómetro de flujo para medicina molecular. Acaban de inaugurar uno de los dos equipos Flat Panels de hemodinamia para cateterismo cardiaco, que una vez que ambos estén funcionando, consolidarán a la institución en el area cardiológica. Y por si esto fuera poco, están en proceso de recibir el sistema quirúrgico Da Vinci, un equipo de cirugía robótica, que es mas precisa y permite realizar estos procedimientos a distancia. Negocio sui generis Pero a diferencia de lo que se cree, empresas como el HCC no son generadoras de una grandes ganancias. Según explicó Bello, en las empresas prestatarias de salud como la que él preside, tanto en Venezuela como en países desarrollados, el margen de rentabilidad es relativamente bajo, oscila entre 8% y 12% y el producto de esa rentabilidad es indispensable reinvertirlo totalmente para mantener la tecnología de punta”. “De tal manera, en los hospitales de este tipo con activos mayores a los 100 millones de dólares y ventas superiores a los 150 mil millones de bolívares anuales, los dividendo a los accionista o no existen o son absolutamente nominales, no hay repartición de dividendos. El objetivo básico de empresas como esta es mantener una infraestructura y un parque tecnológico de tal magnitud y calidad, de manera que todos los que allí trabajan –médicos y especialistas- puedan desarrollar su trabajo en óptimas condiciones y por la vía de su desempeño profesional puedan obtener las ganancias necesarias para su subsistencia y calidad de vida”, explicó Bello. Muchas veces con la rentabilidad que se genera no es suficiente para mantenerse al día con la tecnología. Por ello, destacó Bello, las asociaciones estratégicas y funcionales son hoy día una muy importante herramienta de gerencia en estas instituciones, donde no solo permitan obtener el capital necesario para la actualización tecnológica, sino también compartir las ganancias y el riesgo. Salud para todos El HCC cuenta también con un importante programa de asistencia social, a través de tres fundaciones: Cardioamigos, Fundamédula y Fundación de Amigos de San Bernardino. Desde 1995, Cardiomigos ha operado a más de 600 pacientes con problemas del corazón, la mayoría niños, de forma gratuita. Cada una de estas intervenciones tiene un costo aproximadamente de 30 millones de bolívares. Por su parte, Funadamédula creada en el 2000, año en que se abrió en el HCC la Unidad de Transplante de Médula Ósea, ofrece este procedimiento sin costo –uno de estos procedimientos cuesta cerca de los 100 millones de bolívares- a pacientes con pocos recursos económicos. Hasta esta ahora esta organización ha realizado casi 80 transplantes. “Ambas intervenciones son muy costosas y además no existen en el país muchas instalaciones en hospitales públicos donde se realicen”, explicó Bellos. Los gastos los cubren por la vía de donaciones de la empresa privada. La Fundación de Amigos de San Bernardino –en proceso de implementación-, tiene como objetivo apoyar a la comunidad de la zona donde opera el HCC. Actualmente están trabajando con los barrios aledaños mediante programas de orientación médica. Hospital de Clínicas Caracas Apertura: 1985. Junta directiva: 11 miembros. Alexis Bello, Presidente; Marlene de Uribe, vicepresidente. Directores: Armando González Sarría, JUJEM Szomstein, José Ramón Poleo, Amadeo Leyba, Sammy Bronfenmajer, Sunil Daryanani, Ariel Kaufman, Francisco Medina y Carlos Prada. Nomina: 1.200 empleados aproximadamente, de los cuales un 30% son enfermeras y 49 son médicos del house staff. Medical staff: 400. Accionistas: 400, de los cuales 370 están activos. Area de construcción: 32 mil metros cuadrados. Indicadores de atención (anual): 15 mil pacientes hospitalizados, 8 mil intervenciones quirúrgicas, 5 mil intervenciones ambulatorias, 3.500 emergencia pediátricas, 13 mil emergencias de adultos, y más de 300 mil pacientes ambulatorios. |  | |
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