La computadora como medio para crear valores

Hugo Vilchez

Maikel Castro no es muy alto, moreno claro, tranquilo; pero ahora se ve diferente. No es por su flux que se ve distinto, sino porque ahora está más seguro de lo que quiere hacer en la vida. Tiene una meta que desde hace cinco años lo ha llevado hasta donde está hoy en Hewllet Packard, como analista Soporte Técnico.

Marilyn de Silva, gerente general de Superación personal a través de la tecnología (Superatec), lo ve aún como a su bebé. “¡Claro! si el pertenece a la primera promoción, la de 2003. Ha cambiado. Ese muchacho cuando entró al centro no levantaba ni la cabeza no se le oía la voz”, afirmó.

“Mis compañeros de trabajo me dicen que por donde yo vivo me van a levantar una estatua, porque he aprendido mucho y me he superado”, dice -con una no simulada sonrisa de orgullo- Castro, de 22 años de edad

Asegura que por su casa le preguntan qué hace, y si saben que hizo el taller de Superatec entonces la inquietud va en la dirección de los estudios; que si es bueno, que si se aprende. “Yo les digo cómo me fue a mí. Mi hermano también entró al programa y trabaja aquí, en la misma empresa”.

Superarse, aprender

En los centros de formación aprenden hasta cómo hacer un currículum de trabajo, los incentivan en su independencia económica, entre otras cosas. “Cuando completan el programa tienen la posibilidad de inscribirse en la bolsa de empleo y los insertamos en el mercado laboral. Pensamos que debemos acompañarlos, por lo menos, a su primera experiencia formal de trabajo”, indicó de Silva

Los centros no pertenecen a Superatec, sino que hacen alianzas con empresas u organizaciones. Los talleres duran tres meses. Hasta ahora han entrado al mercado de trabajo aproximadamente 512 muchachos

El primero se creó en el Parque Social Padre Manuel Aguirre de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), en Antímano. “Nos arrendaron un espacio. Tiene 45 computadoras. Los otros centros son el de La Pradera, parroquia La Vega; en el Centro Comunal Catia (cerca de la estación del Metro de Propatria) y otro en Cagua (Aragua), cada uno con dos salas para 30 computadoras”, explicó la directora de la institución.

Cada centro atiende entre cinco y siete liceos que atender; más los muchachos de las comunidades, con edades comprendidas entre 16 y 24 años de edad. Superatec va a las unidades educativas, hace alianzas con los líderes comunitarios u organizaciones que hacen vida en las comunidades para atraer a los estudiantes, hombres y mujeres.

La mayor preocupación del organismo no gubernamental es la deserción, en su mayoría varones que dejan los estudios de bachillerato, por diversas razones y se acercan al mundo de las drogas y la delincuencia. Buscan promover cambios en sus vidas.

“Tenemos 78% de efectividad, porque nos acercarnos más a los muchachos, le hacemos seguimientos e incorporamos a los papás, sobre todo para que entiendan la importancia de mantener a sus hijos dentro del programa, ya que es una manera de prevención”, advierte.

Superatec pasa a ser parte de las comunidades. Los talleres tienen dos turnos: mañana y tarde. Se adaptan al tiempo de los muchachos, quienes deben ir tres veces a la semana; dos para formación tecnológica y una vez para formación humana o laboral. “instruimos al país que queremos”, señala de Silva.

Un chamo de cinco años.

Superatec nace del sueño de un belga que vivió 15 años en Venezuela, en la década de los 70 y 80. “German De Kesel vino a Venezuela contratado por una empresa transnacional y su manera de agradecer al país que lo recibió con los brazos abiertos fue este proyecto de labor social. Puso el capital semilla de su bolsillo. En 2002 logró hacer una alianza con el Parque Social Padre Manuel Aguirre.

HP se involucra desde Estados Unidos, De Kesel vivía allá, trabajaba como consultor gerencial. Tenía contactos con la oficina matriz de HP en Silicon Valley y habla allá del proyecto a gente de Cisco y HP, les cuenta que quiere traer un proyecto para impactar a los jóvenes de bajos recursos para debe establecer centros de capacitación, “y aquí la empresa con sede en Venezuela abraza el proyecto, desde 2002 es uno de los patrocinantes de Superatec, aportan tecnología”, indicó de Silva.


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