Salud en la Frontera: esfuerzo conjunto y beneficios palpables
Victor Amaya
En la frontera entre Colombia y Venezuela la hermandad no sólo es geográfica. Se refleja también en la unión de esfuerzos por el beneficio de una comunidad. En este caso, la Cámara de Integración Económica venezolano-Colombiana, Cavecol, junto a Fundación Sanitas de Venezuela, Fundafarmacia y Nestlé encabezaron una ambiciosa jornada de asistencia médico-asistencial en la frontera binacional del Estado Zulia en comunidades muy necesitadas de la etnia Wayúu, una de las más grandes de la Latinoamérica.
La actividad de tres días fue auspiciada por la Fundación Wayúu Tayá, presidida por la modelo y actriz venezolana Patricia Velásquez. “Necesitábamos un aliado estratégico en la zona que tuviera mucho conocimiento de la etnia, que fuera respetado y que nos abriera las puertas en la localidad. Ellos se encargaron de llevar la información y convocar a las comunidades”, comenta María Lidia Gomes, gerente de la Fundación Sanitas Venezuela.
Luego de unas primeras visitas, pre giras y respectivas coordinaciones con otros involucrados, como la Alcaldía de Mara y la aduana de Paraguachón del Seniat, la logística se afinó entre los miembros e invitados de Cavecol, y se contactó a la Fundación Wayúu Tayá. Llegado el punto de arranque en el lugar, los más de 50 voluntarios y equipos técnicos fueron movilizados a tres puntos en la zona fronteriza: Guarero, ubicada a 15 minutos de la línea fronteriza, Los Lechosos y la Iglesia Tamare.
Ayuda y enseñanzas
“Fundafarmacia llevó una unidad móvil para atención ginecológica. Nosotros llevamos pediatras y médicos generales. Hicimos jornadas de control de parásitos con suministro de medicamentos para desparasitar a más de 400 niños menores de 12 años”, dice orgullosa Gomes. La ejecutiva apunta además que las actividades también incluyeron vacunación infantil, charlas informativas de salud, nutrición e higiene y apoyo médico general a todos los asistentes. “Todo esto fue producto del esfuerzo conjunto donde muchos apoyaron, incluyendo también a Cruz Roja”.
Gomes asegura que producto del trabajo previo no consiguieron sorpresas. “Existe alto índice de desnutrición. El Municipio Mara es el de mayor cantidad de decesos infantiles por parasitosis y desnutrición en Venezuela y el segundo lugar de Latinoamérica. Nestlé llevó el Nutrimóvil donde pueden pesar, medir y tallar a los niños para verificar si están en el rango normal”. La desnutrición generalizada fue comprobada, y sirvió para dar mayor conocimiento a los organizadores para futuras jornadas donde deben enfrentarse también a este problema y a la parasitosis, presente en la mayoría de los casos. “Para la próxima vez tenemos que llevar especialistas en dermatología y asociarnos con algún laboratorio que pueda prestar tratamiento para esto. Eso también lo aprendimos”.
Principales retos
Tan sólo escuchar el relato de María Lidia Gomes ya se adivina que las dificultades a superar no fueron pocas. Lo intrincado de la zona, lo alejado de los lugares y la logística que ello conlleva debieron ocupar tiempo y esfuerzo de los organizadores. Pero otras condiciones se sumaron. “Muchas de las personas no hablan ni entienden nada de castellano. Tuvimos que apoyarnos permanentemente con traductores para hablarles en wayuunaiki, la lengua indígena de la población. Para una jornada médica es importante porque necesitas los datos, conversar, saber cuáles son los síntomas, el nombre de la persona y del niño, qué edad tiene, y más”.
De hecho, las charlas informativas que dieron a los beneficiados fueron impartidas en castellano y en wayuunaiki, con ayuda del Diario Wayuunaiki. También otras costumbres culturales debieron ser entendidas. “Su medicina es manejada por una señora que es como la yerbatera. Tienen esa creencia. Estamos pensando a futuro cómo integrarnos más para ofrecerle mejor asistencia”.
El futuro
Cavecol y sus aliados ya están activados en la organización de las próximas jornadas de salud en la frontera. Serán en San Antonio del Táchira el próximo noviembre, a donde volverán a aliarse con Cruz Roja “que conocen el trabajo y prestan atención médica pero les hace falta apoyo”. Será la oportunidad para aplicar lo aprendido la primera vez que estuvieron en esa zona y que ahora se propone como un esquema fijo: noviembres en Táchira y mayo en Zulia. “Queremos llegar hasta otros puntos donde hay necesidad, como Apure, pero aún está en estudio por temas de seguridad”, concluye María Lidia Gomes, gerente de la Fundación Sanitas Venezuela.
Salud en cifras
Las jornadas de salud en la frontera (26, 27 y 28 de mayo) en tres puntos del límite zuliano entre Colombia y Venezuela con la etnia Wayúu atendieron a 3449 personas, según registro de los organizadores. El mayor número de beneficiados participaron de las charlas de salud y prevención, mientras que los principales asuntos médicos tratados se refirieron a nutrición y pediatría, seguidos por desparasitación, vacunación y ginecología.