Asdrúbal Baptista, profesor del IESA
¿Se abrirá un espacio a la inversión privada en el 2010?
Asdrúbal Baptista, profesor del IESA y presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, traza una analogía entre la Gran Depresión de 1929 y la crisis financiera mundial que sacude al mundo 70 años después. El punto culminante es que las grandes economías han respondido en forma concertada y lo han hecho “políticamente hablando”. Por esta razón, Baptista cree que la recesión será aguda, pero breve.
El aprovechamiento de la capacidad productiva existente, llegó a su fin. Si el objetivo es crecer, habrá que invertir ¿Qué espacio se le abre al sector privado y en qué condiciones? Las respuestas a estas interrogantes forman parte de un debate político inédito
Hugo Prieto
El fantasma de la Gran Depresión, que despega en 1929 y atraviesa toda una década en Estados Unidos y el resto del mundo, se ha convertido en el gran referente para abordar la crisis financiera internacional, que ha sumido a las grandes economías en franca recesión. Es una comparación que los economistas y los medios de comunicación se han encargado de validar. De entrada, Asdrúbal Baptista, profesor del IESA y presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, plantea que “pudiera hacerse una analogía entre lo que le pasó a Venezuela hace 70 años y lo que podría ocurrir a partir de 2009”. Es una herramienta útil para abrir el tema.
El mercado mundial se desplomó en 1929 y visto en retrospectiva, lo hizo en forma catastrófica. La economía venezolana, cuyo sector externo dependía en gran medida del petróleo, necesariamente sufrió los avatares de esos años, pero en términos comparativos, “su caída fue mucho más benigna”, que la de países vecinos. Baptista cita un hecho revelador: entre 1929 y 1932 la economía de Venezuela cayó 20%, mientras la de Colombia 45%. Y tres años más tarde, 1935, el bolívar se había revaluado frente al dólar, en contraste con la fuerte devaluación del peso colombiano. “¿Salto yo de aquí (1935) para decir que en 2010 vamos a tener un bolívar más fuerte? No me atrevo, pero aquí pasó esto”.
Sin duda, la recesión mundial nos va a afectar, pero los efectos sobre la economía venezolana serán menores que en otras economías de América Latina. El argumento es elemental. Si el precio del barril de petróleo promedia 50 dólares durante 2009 y nos cuesta producirlo entre 15 y 20 dólares, “tenemos allí 30 dólares por cada barril que se exporte”. Si la producción promedia 2,1 millones de barriles diarios, el país obtiene un “beneficio puro” de 30 millones de dólares diarios. En un año, Venezuela podría obtener un ingreso, libre “de polvo y paja”, que fluctúa entre 20.000 y 25.000 millones de dólares. “Nada mal”, dice Baptista. “Esto representa un margen de maniobra que no tiene ninguna economía de la región”.
Esos ingresos están comprometidos en distintos programas, que van desde las misiones sociales hasta la inversión en infraestructura pública. El gobierno sostiene que ingresos obtenidos en años pasados fueron ahorrados en el Fonden, en Bandes y en otros institutos de la banca estatal. Parte de esos recursos, de acuerdo a lo que ha dicho el presidente Hugo Chávez, se empleará para preservar el nivel de empleo y lanzar un salvavidas a las empresas de Guayana.
En resumidas cuentas, “la recesión mundial nos va a afectar. Eso es obvio”, agrega Baptista. “¿Pero eso va a provocar el desplome de la economía venezolana? No lo creo. Va a crecer menos que en años pasados, podría incluso decrecer. Mis números hablan de que no va a crecer, pero mantener en lo posible el PIB por habitante no está nada mal”.
¿Por qué se difunde una visión alarmante del panorama mundial?
Esa es la manera como uno arranca: el mundo se acabó, pero resulta que no se acabó. En septiembre de 2008, todo daba para pensar que esto iba a ser fatal, tras la caída del Lehman Brothers y del otro, el otro y el otro. Hay una respuesta enérgica de las economías más importantes. Pero más que eso, hay un concierto de respuestas, y eso es un punto capital de lo que está sucediendo. En otras palabras, este episodio crítico del mundo capitalista contemporáneo, si algo va a tener como consecuencia perdurable es el esfuerzo concertado de las economías, políticamente hablando. Hay un punto que se puede discernir de la historia que está aconteciendo: el concierto político de las naciones. La Comunidad Europea, China, Japón, Estados Unidos, Canadá, están empezando a actuar de consuno, acompasadamente. ¿Pudiera decirse que las economías nacionales están actuando acordadamente? Sí y no. Sí, porque es obvio, de primera vista. No, porque resulta que ese acuerdo es de naturaleza política ¿y se van a meter en el mismo saco cosas tan disímiles? Sí.
Así es la política.
No quiero demeritar las voces alarmistas. Pero si yo tuviera que escoger una trinchera, me iría más bien hacia las voces no alarmistas, por la respuesta que están dando. Es decir, China, Obama, la Comunidad Europea metiendo miles de millones de dólares, de euros, de lo que fuere, para apuntalar y apuntalar. Me fijaría en el desplome. Sin duda, allí hubo un crack, una fractura. Pero la respuesta ha sido enérgica, al punto de que le puedes pedir dinero prestado al FED sin interés.
Hablando de analogías, ¿por qué fue tan profunda la crisis del 29?
Porque no hubo respuestas.
¿No hubo política?
La política económica fue simplemente dejar que el mercado actuara y viene el desplome. ¿Qué descubre la economía como disciplina en estos 70 años? Que la ausencia de respuesta del FED de la época alimentó el desplome. ¿Qué va a ser Roosevelt apenas parpadea? Estímulo, que es lo que está haciendo Obama. ¿Qué va a hacer Keynes? Validar el estímulo.
¿Qué significa eso?
Después de que la realidad ha acontecido viene el pensamiento. Keynes va a darle a la acción de Roosevelt el contenido científico. Roosevelt no hace eso por keynesianismo. Keynes escribe lo que escribe, entre otras cosas, por Roosevelt.
¿Roosevelt lo hace por intuición?
Claro, por política. ¿Hay desempleados? Que pongan a esa gente a construir aceras. O dicho más inteligentemente: pongan a unos a abrir huecos y a otros a taparlos. Tienes dos cuadrillas trabajando y de ese modo la economía logra detener su caída. Pero no hubo un estímulo temprano. Aquí hubo reacción brutal del sistema financiero para detener la caída. Respuesta del lado fiscal para apuntalar. Porque si esto se desploma estamos hablando de algo que se nos escapa de las manos. La recesión va a ser intensa, pero probablemente más corta de lo que se había anunciado.
¿Cuál es la capacidad productiva de la economía venezolana frente a la crisis?
– Voy a responder con el aprovechamiento de la capacidad productiva. Es decir, ¿cuánto estoy produciendo con la capacidad que tengo? Venezuela llega a tener una altísima capacidad productiva en 1980. Ese año pudimos producir muchísimo más, pero no. Esa capacidad empieza a caer y se aprovecha sin que hubiese habido mayores inversiones. Podríamos decir algo sobre esa capacidad. Por ejemplo, si compraste computadoras en 1990 y no las usaste, mejor las botas. Eso no sirve para nada. Si tienes una red de carreteras y no hiciste nada para mantenerlas, algo que no se refleja en los números, mejor te pones a trabajar para asegurar su funcionamiento. Pero supongamos que esa capacidad está disponible. Los números dicen que a partir de 2008, Venezuela necesita invertir si desea producir más.
¿2010 será un año crucial?
No lo dudes. Ya el cuento de las capacidades productivas instaladas es bueno que lo pongamos en remojo. Si se va a producir es porque se van a instalar, simultáneamente, nuevas capacidades.
¿Qué habría que hacer?
Esa pregunta no puedo sino ponerla en su sentido más amplio y general, ¿quién va hacer la inversión? Cuando uno oye al presidente Chávez y pone la vista en lo que es el plan del gobierno para los próximos años, hay una masa enorme de recursos que se van a destinar a la inversión. Se está hablando de 20.000 millones de dólares más la inversión petrolera, que es otra cosa. Ahora, eso no es suficiente para las necesidades que la economía venezolana tiene. No es suficiente. ¿Qué otra inversión distinta a la inversión pública hay? La inversión privada.
¿Qué monto se requiere para que sea suficiente?
Saquemos la inversión petrolera, que tiene una dinámica propia. El PIB de la economía venezolana puede andar en alrededor de 180.000 millones de dólares. Ese es el tamaño de la economía venezolana, ¿Qué necesitas? Dos cosas. Una inversión equivalente al 11% de ese monto para mantener lo que tienes (19.800 millones de dólares). Pero eso no basta, hay que acrecentar. ¿Cuánto vas a crecer? Depende de lo que agregues a ese monto, pero si esa fuese la inversión, no estaría mal. Se mantendría la capacidad productiva. En ese caso, si la idea es reflejar lo que dicen los números, probablemente no vas a crecer.
Vamos a explorar la idea de que vamos a crecer. ¿Qué se requiere?
Tendrías que añadir un monto equivalente a la mitad Es decir, 10.000 millones de dólares.
¿Cómo invierte el sector privado en Venezuela?
Esa pregunta escapa del número y ahí es donde vienen las políticas en su sentido más amplio. ¿Se va abrir un espacio a la inversión privada por 10.000 millones de dólares?
¿Qué hace falta para abrir ese espacio?
No se trata de evadir la pregunta. Ni de escurrir el bulto. En modo alguno. Pero la respuesta a lo que planteas tiene que provenir de los inversionistas, de su reacción. Al gobierno le toca escuchar y volver. Cuando el gobierno dice, por ejemplo, que un inversionista quiere ganar demasiado con su inversión, ¿qué significa? ¿Invertir sin ganar? No creo que esa sea la respuesta. Ni pendejos que fueran. ¿Se le va a escapar a un hombre que ha demostrado tener la piel hipersensible a la realidad que nadie invierte sus recursos sin esperar un retorno? Ahora, ¿dónde viene la discusión? ¿Quieres ganar el 30%? Tránsate por 15. No es que el gobierno lo garantice, pero tiene cabida y apoyo. Resulta que este 15% es el que podría ganarme en Colombia. Bueno, ponle 20.
¿Ese sería el gran debate?
Esa sería la discusión. Pero allí hay dos niveles. Primero. ¿El gobierno está dispuesto a permitir que tú inviertas? Y segundo, si es así, déjame decir algo en relación con lo que te vas a llevar de tu inversión. Imaginando respuestas. En el pasado, el gobierno se mostraba dispuesto a la inversión privada, pero la segunda pregunta no se la hacía. Ahí entraba el libre mercado, la eficiencia y la optimización. Pero este gobierno no está dispuesto a admitir esos criterios. Ellos añaden una pregunta que la IV, la III o la XI no se la formulaba: ¿cuánto vas a ganar?
¿Considera que esa pregunta es pertinente? ¿Es un argumento clave para hacer política?
La segunda pregunta es más fácil que la primera. Por supuesto que eso es política. Es decir, voy a abrir el espacio, pero no te vas a ganar lo que el mercado diga, porque yo sé que el mercado no dice esas cosas. Valga decir, por ejemplo, que tú tienes instrumentos para decir cuánto te vas a ganar. Incluso, cuando le fijas un precio a las cosas cuando salen de la fábrica. Esa pudiera ser la respuesta y no dejaría de tener razón.